La extracción de vapor de
propano de un recipiente/tanque reduce la presión contenida. Esto causa que el líquido
"hierva" en un intento de restaurar la presión por medio de la generación de
vapor para reemplazar aquel vapor que fue extraído. El "calor latente de
vaporización" requerido es cedido por el líquido, lo que causa que la temperatura
del líquido baje como resultado del calor consumido.
El calor perdido a causa
de la vaporización del líquido es reemplazado por el calor del aire que rodea el
recipiente. Este calor es transferido del aire al líquido por medio de la superficie
metálica del recipiente/tanque. El área del recipiente/tanque en contacto con el vapor
no se considera porque el calor absorbido por el vapor es insignificante. La parte de la
superficie del recipiente/tanque que está bañada en este líquido se llama "la
superficie mojada". Mientras más grande sea esta superficie mojada, es decir,
mientras más líquido haya en el recipiente/tanque, más grande será la capacidad de
vaporización del sistema. Un recipiente más grande tendrá una superficie mojada más
grande y por lo tanto tendrá una capacidad de vaporización mayor. Si el líquido en el
recipiente/tanque recibe el calor para la vaporización del aire exterior, mientras más
alta sea la temperatura exterior, más alto será el índice de vaporización del
sistema. La página 6 muestra como todo esto afecta el índice de vaporización de
cilindros de 100 libras. Nótese en esta tabla que las peores condiciones para la
vaporización ocurren cuando el recipiente tiene poco líquido y la temperatura exterior
es baja.
Teniendo en cuenta los
principios delineados anteriormente, simples fórmulas para determinar el número
apropiado de cilindros DOT y el tamaño apropiado de recipientes de almacenamiento ASME
para varias cargas en lugares donde las temperaturas pueden bajar hasta 0°F se
encontrarán, respectivamente, en las páginas 6 y 7. |